Tomas GUBITSCH (1957)
VILLA LURO
Jan TRUHLAR (1928)
KONTROVERSE
Claudio TUPINAMBÁ (1971)
SETE CHAVES MISTICAS
Simón BAGGIO (1957)
PAISAJES IDILLIQUES
José Mª SÁNCHEZ VERDÚ (1968)
DHATAR
Astor PIAZZOLLA (1921-1992)
ESTACIONES PORTEÑAS
Villa Luro
El compositor, director de orquesta y guitarrista argentino, Tomas Gubitsch, compuso esta obra una vez establecido en París, ciudad en la que reside desde 1977.
Escrita originariamente para guitarra y bandoneón. Debe su título a un barrio de Buenos Aires, que el autor conoció en el verano de 1974. En muchos momentos, la obra nos recuerda a los grandes tangos de otros compositores, como Astor Piazzolla, pero siempre desde una óptica personal caracterizada por una mayor complejidad rítmica y armónica.
Kontroverse
Esta obra se caracteriza por los grandes contrastes que se producen a modo de enfrentamiento entre la guitarra y el acordeón, aprovechando en todo momento los aspectos tímbricos que los dos instrumentos ofrecen a su compositor checo, Jan Thrular. Las diferente secciones de la obra, de igual manera, contrastan mediante el uso de diferentes planos sonoros.
Sete Chaves Místicas
Obra de carácter muy íntimo donde se intenta retratar a través de paisajes sonoros las llaves que pueden abrir lo más escondido de nuestra naturaleza. Está compuesta utilizando un poco la técnica minimalista, con cierta influencia de las concepciones musicales de Steve Reich, Luigi Nono, Leo Brouwer.
Paysages Idylliques
Obra estructurada en 4 movimientos en los que el compositor francés, Simon Baggio, recrea a modo de descripción sus pequeños paisajes idílicos. Es por esto, que cada movimiento posee un micro-mundo especial que contrasta con el siguiente. A lo largo de la obra se pueden percibir reminiscencias de la música francesa de la primera mitad del siglo XX, como Ravel. Milhaud, Poulenc...
Dhatar
Dhatar toma su nombre del dios de la creación en la antigua mitología hindú. La obra presenta un material musical muy concentrado y casi sin desarrollo que explota una serie de recursos que nacen directamente de cada uno de los dos instrumentos, guitarra y acordeón, y de sus relaciones entre sí. La conjunción entre continuos "ostinati" rítmicos y la interpretación del texto constituyen algo así como una ceremonia musical. Estrenada por el "Dúo Contraste" en Praga el 10 de Junio de 1997
Las Estaciones Porteñas
Las cuatro Estaciones Porteñas son consideradas como una de las composiciones fundamentales en la obra de Piazzolla. No fueron compuestas todas juntas, sino que en 1964 compuso el Verano Porteño, en 1969 el Otoño y la Primavera y el Invierno Porteño son de 1970. Al no ser concebidas como un "suite", pueden ejecutarse cada estación por separado sin ningún problema. Las cuatro estaciones fueron escritas para el Quinteto Nuevo Tango (bandoneón, violín, piano, guitarra eléctrica y contrabajo), grupo que fundó en 1960 cuando regresa a Buenos Aires. Habría que resaltar una excepción, en el caso del Invierno Porteño, originalmente, Piazzolla la había escrito para viola, en vez de violín.
Podría decirse que en esta obra, Piazzolla alcanza su identidad estética y consagra su estilo como compositor, fusionando el "ritmo tanguero" con los procedimientos armónico-contrapuntísticos que aprendió en Europa.
Las estaciones son consideradas música descriptiva y el compositor, juega constantemente con los contrastes, pasando de partes de carácter rítmico y con pasajes virtuosísticos, a partes con melodías lentas y "molto cantabile". En ellas intenta plasmar el sentimiento "porteño", el carácter bohemio de Buenos Aires, el "Tango Nuevo", es decir, el alma porteña.
Otoño Porteño: la fugacidad de la pasión se hace Otoño. Predomina el color amarillo, empieza la calma.
Invierno Porteño: su música refleja la soledad, el frío, lo cotidiano... Tremendamente melancólico, aunque interrumpido por los fuertes contrastes rítmicos.
Primavera Porteña: la ciudad revive tras el invierno, aparece el amor en los parques y en las calles, de mano de los enamorados; otros encuentran su primer amor... Cuerpo y seducción. Toda la ciudad se inunda de color.
Verano Porteño: la estación más rítmica, donde intenta plasmar la pasión. Se calienta la ciudad, la temperatura del cuerpo, del cemento de las calles... va en aumento.v
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